Mostrando entradas con la etiqueta Cesar Augusto Suarez. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cesar Augusto Suarez. Mostrar todas las entradas

domingo, 21 de marzo de 2010

Telefonía móvil celular


QUÉ ES LA TELEFONÍA MÓVIL CELULAR




• La telefonía móvil celular es un servicio público de telecomunicaciones que le permite a todos los usuarios comunicarse desde el sitio en que se encuentren.

• Para poder lograr cobertura del servicio y comunicación desde cualquier sitio, se instalan estaciones distribuidas en toda la ciudad con antenas para atender zonas agrupadas en pequeñas celdas o células. Se deben instalar más estaciones a medida que aumentan los usuarios.


AUMENTO DEL NÚMERO DE ESTACIONES DEBIDO A LAS BAJAS POTENCIAS QUE SE MANEJAN

• La cobertura es distribuida en pequeñas celdas o células que conjuntamente permiten proveer servicio dentro extensas áreas de cobertura (ciudades, carreteras, etc).

• Debido a las bajas potencias de trasmisión de los móviles y de las estaciones base, es necesario distribuir en las grandes ciudades un grupo de estaciones base con el fin de garantizar niveles óptimos de señal a los usuarios.

• La cobertura de una estación base urbana típica esta entre 200 y 1000m aproximadamente.


VENTAJAS DE LA TELEFONÍA MÓVIL CELULAR.

• Los usuarios se pueden comunicar en cualquier sitio que estén e igualmente pueden ser localizados por quien los necesite donde se encuentren, esto trae grandes beneficios para todos:

• Para los padres de familia que necesitan localizar con urgencia al pediatra para que atienda a su hijo.

• Para los periodistas que necesitan de inmediato dar o recibir una noticia donde se encuentren.

• Para el que se necesita ser auxiliado en una emergencia o requiere dar o recibir información urgente.


IMPACTO DE NO INSTALAR INFRAESTRUCTURA DE TELEFONÍA MÓVIL CELULAR

Si no se instalan más antenas, se limita la cobertura del servicio y se congestiona el servicio llegando al punto que los usuarios no puedan realizar llamadas celulares, y generando situaciones tales como:

• No se pueda solicitar ayuda en caso de situaciones de emergencia, seguridad o catástrofe natural.

• En un secuestro no se pueda llamar rápidamente a los números gratuitos 112, 147 y 165 de la policía y el Gaula. Se perdería la información del lugar en que se encuentra el secuestrado mientras tiene el teléfono encendido.

• No tener posibilidad de comunicación inmediata con familiares y seres amados.

• Limitaciones, dificultades y retrasos para obtener información vital y urgente.

• Pérdida de negocios u oportunidades por no poder informar o dar
instrucciones en el momento oportuno. Es evidente el atraso económico que sufriría Barranquilla al no contar con telefonía móvil.


DESINFORMACIÓN SOBRE EL TEMA

• Las personas están expuestas, en mayor o menor grado, a campos electromagnéticos provenientes de electrodomésticos, luz solar, múltiples servicios de telecomunicaciones.

• Cabe precisar que en los numerosos y exhaustivos estudios e informes sobre el posible impacto de los campos electromagnéticos en la salud, han llegado a la conclusión de que la evidencia científica no demuestra ningún efecto adverso para la salud. (Más de 1200 estudios)

• El Gobierno Nacional al igual que más de 100 países adoptaron límites máximos de radiación para los servicios de telecomunicaciones con base en:

– Recomendación UIT-T K.52 "Orientación sobre el cumplimiento de los límites de exposición de las personas a los campos
electromagnéticos"

– Rec. 1999/519/EC (julio 1999) del Consejo Europeo, "por la cual se establecen límites de exposición del público en general a campos electromagnéticos"

– "Recomendación para limitar la exposición a campos electromagnéticos" estudio de la Comisión Internacional para la Protección de la Radiación No Ionizante, ICNIRP

LA POTENCIA (RADIACIÓN ELECTROMAGNÉTICA) DISMINUYE A MEDIDA QUE SE ALEJA DE LA ANTENA


LA TELEFONÍA MÓVIL CELULAR NO AFECTA LA SALUD.

• De acuerdo con el artículo 3 de la Resolución 1645 de 2005 del Ministerio de Comunicaciones, los campos electromagnéticos emitidos por la Telefonía Móvil Celular cumplen con los límites de exposición pertinentes y no son necesarias precauciones particulares.





• La radiación de las antenas celulares utiliza potencias de transmisión mucho más bajas que las de una antena de radio o televisión, por lo cual no afecta a la salud humana ni produce ningún tipo de enfermedad. Estos son temores infundados.


LA TELEFONÍA MÓVIL CELULAR NO AFECTA LA SALUD.

•"Por lo tanto se puede concluir que la utilización de las ondas de radiofrecuencias en las telecomunicaciones no presenta evidencia alguna, en el presente, de producir efectos adversos sobre la salud (...)" (Ministerio de la
Protección Social. Concepto del 17 de Dic. de 2003)

•"Por lo anterior, cualquier adición de equipos, antenas y demás infraestructura de Telefonía Móvil Celular, esta dentro de los parámetros adoptados internacionalmente para que no tenga efectos sobre la salud." (Ministerio de Comunicaciones. Concepto del 12 de Sep. de 2005)


RADIACIONES DE OTROS APARATOS

• La radiofrecuencia RF emitida por los móviles es mucho menor a la de las antenas de radio y televisión.

• La potencia máxima de un móvil es de 0,6 W y la de las estaciones base es de 25 W, mientras que un horno microondas alcanza los 800 W y las de las emisoras de radio
en FM o AM son muy superiores.

• En Australia, se estableció que del total de radiaciones al que está sometido el público en general, menos del 2 % corresponde a la telefonía móvil, mientras que el 98% restante estaba originada en otras fuentes.

• Los secadores de pelo y las afeitadoras eléctricas emiten mucha más radiación que los teléfonos móviles.

• De los estudios del Ministerio de Comunicaciones se encontró que las estaciones celulares están entre 500 y 4000 veces por debajo de los valores límites establecidos internacionalmente para la radiación.


Cesar Augusto Suarez


CI 17394384

CRF

lunes, 15 de febrero de 2010

NAVEGACION ELECTRONICA


NAVEGACION ELECTRONICA: HABLEMOS EL MISMO IDIOMA
Desde hace algunos años a la fecha el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada de Chile (SHOA), ha estado impulsando un gran plan de desarrollo, el cual involucra todos sus procesos productivos. El referido plan contempla, como es lógico, la producción de cartas náuticas. La tecnología creada a partir del uso de computadores ha permitido evolucionar desde los tableros de dibujo hacia las estaciones de trabajo computacionales, con una velocidad de desarrollo realmente abismante. Hace no más de doce años -por lo menos en Chile- los sistemas de información geográficos daban sus primeros y tímidos pasos en ciertas instituciones de elite en cuanto a medios de avanzada.
El vertiginoso avance de la tecnología, principalmente en lo relativo a la digitalización de todos los procesos, ha provocado que, en menos del tiempo planificado en una primera aproximación al tema, los servicios cartográficos han debido modernizarse, para así poner a disposición de sus usuarios los elementos más avanzados que son capaces de producir. En lo relativo a navegación en un puente de mando "el elemento estrella" que estos Servicios han debido desarrollar con mayor énfasis, es la Carta Náutica Electrónica (CNE).

La tendencia cada vez más rápida que se observa en el uso de computadores, ha acercado a los usuarios comunes y corrientes a términos que hasta hace poco tiempo eran propiedad casi exclusiva de técnicos. Es así como hoy en día no es raro que el marino utilice en su léxico términos como: cartas digitales, transferencia electrónica de datos cartográficos, cartas vectoriales, cartas ráster, sistemas de visualización de cartas electrónicas, etc.,
No obstante, la familiaridad que se ha logrado por parte de los usuarios con esta nueva tecnología, también se ha observado, cada vez con mayor frecuencia, el mal uso de términos o la tergiversación de otros, lo cual contiene en sí el riesgo de conducir hacia una disociación entre los usuarios y los técnicos, debido a las típicas malas interpretaciones, que muchas veces crean falsas expectativas.
El presente artículo pretende abrir una ventana para ayudar a todos los oficiales de marina, que cumplen funciones en los puentes de mando de nuestros buques, a clarificar los conceptos básicos asociados a la navegación electrónica. Ha sido elaborado tomando como fuente principal de investigación las publicaciones oficiales editadas por la Organización Hidrográfica Internacional (OHI) sobre la materia, adaptándolas a un lenguaje más sencillo y práctico, que haga más amistosa una tecnología que, lamentablemente, en nuestra Institución vemos aún como muy lejana. En la medida que los referidos conceptos sean claramente tratados y entendidos, tanto por los técnicos como por los usuarios -léase marinos-, estaremos contribuyendo de manera concreta a la difusión y uso de una tecnología diseñada para ser la herramienta más exacta y segura de apoyo al trabajo del navegante moderno.

Lo primero: derrumbar los mitos.

Antes de entrar a las definiciones netamente técnicas, se hace necesario aclarar ciertos aspectos de carácter general. Para ello, a continuación, pasaremos a analizar lo que podríamos con toda propiedad llamar "mitos" relacionados con el tema, con el fin de poner en evidencia sus errores o distorsiones.

- Primer mito: La carta electrónica reemplaza a todos los equipos del puente.
Nada más alejado de la realidad. La carta electrónica es un elemento más de ayuda a la navegación, que se integra en un equipo ad hoc para -junto con todo el resto de las señales generadas por los equipos tradicionales del puente de mando- ayudar al piloto a llevar su navegación. El radar, girocompás, corredera, anemómetro, GPS, en fin, todos los equipos de ayuda a la navegación, que pueden ofrecer lectura de señal digital, se integran, junto a la carta electrónica al equipo visualizador que maneja el piloto dentro del puente para realizar su trabajo. Este conjunto de elementos conforma lo que se conoce como "Carta Náutica Electrónica de Sistema" (CANESI, que corresponde a la castellanización del acrónimo inglés SENC, que significa System Electronic Navigational.

- Segundo mito: Teniendo un PC es posible navegar con una carta electrónica en el puente de mando, siempre que la tenga en formato digital.
Este es un concepto que ha generado la mayor cantidad de confusiones, no tan sólo de los usuarios, sino también al nivel de oficinas hidrográficas, dado que en muchas ocasiones se usa erróneamente el término digital como sinónimo de electrónica. Una carta de navegación puede ser digital, pero no necesariamente electrónica, en el más estricto sentido del concepto. Por ejemplo, a bordo de nuestros buques actualmente se están utilizando programas que permiten plotear la navegación, y que se apoyan en cartas digitalizadas a partir de cartas de papel. Dichas cartas son efectivamente digitales, pero distan mucho de poder desarrollar las enormes potencialidades de una carta electrónica, dado que representan sólo la cobertura espacial o visual de la carta en papel, previamente impresa. La CNE es más que eso, ya que tiene asociada una base de datos de publicaciones y otras fuentes, donde los objetos representados forman parte de la cobertura espacial de la misma. Más adelante desarrollaremos mejor el concepto de carta electrónica y sus distintas categorías.

Tercer mito: Para navegar electrónicamente basta con cargar en el computador adecuado una carta electrónica, siempre que ella esté construida en el formato estandarizado a nivel internacional.
Tal vez este error también tenga su origen en la confusión que se ha producido entre los usuarios que han escuchado alguna vez el término ECDIS, consola que sirve para visualizar las cartas electrónicas.
Como veremos más adelante es posible que, con un ECDIS y una carta electrónica construida en el formato correcto, el usuario pueda navegar, mas ello no lo es todo. La navegación electrónica integra equipos de tanta importancia como el GPS, radar, girocompás y otros. Para esto hay que convenir que no cualquier plataforma computacional sirve, pero es necesario comprender que, mucho más allá que un buen computador, el éxito del concepto radica en la posibilidad de integración que tienen los equipos que actualmente el marino debe manejar en forma separada.

- Cuarto mito: La carta electrónica está hecha sólo para las grandes compañías navieras.
La carta electrónica fue la respuesta natural de las oficinas hidrográficas más desarrolladas a las cada vez más exigentes demandas de los usuarios, quienes se dieron cuenta que, en la medida que siguieran manejando sus buques por mares cada día más congestionados con paralela y compás, las posibilidades de incrementar los accidentes marítimos serían cada vez más altas. No obstante ello, el inevitable avance tecnológico ha puesto a disposición de un mayor número de personas, los medios para que la carta electrónica se transforme en un elemento de uso común.
Por otro lado, al existir distintos tipos de cartas electrónicas -cada una con atributos de diferentes grados, niveles y calidades- el mercado permite que cada marino elija. Si es un yatista, tal vez le bastará con una carta digital que le permita manejar la carta de papel en un PC; ahora si es un marino de guerra puede que requiera una carta electrónica aún más compleja que la utilizada por el barco portacontenedores, y así, cada cual puede resolver su problema de manera distinta; lo importante es saber que la tecnología existe y está al alcance de todos.

Quinto mito: Si falla el poder entonces no hay más carta electrónica.
Claro, la fuente de energía al fallar pone en riesgo toda la navegación, pero del mismo modo sucede con el gobierno, el girocompás, etc., etc. Todo equipo tiene los respaldos adecuados para que el piloto no experimente problemas más allá de tener que pasar a utilizar los elementos de poder alternativos. Es más, si la nave se hunde, hoy en día para el piloto es posible seguir navegando electrónicamente, con su equipo visualizador de cartas electrónicas de emergencia portátil, alimentado por baterías.

Sexto mito: Con la carta electrónica se acabó el trabajo al piloto.
Para este mito hay una respuesta que puede expresar claramente cuan errada es esta creencia: "El computador es estúpido", ni más ni menos. El computador está y continuará estando al servicio del hombre, por lo que, para el caso de la navegación electrónica, este equipo no es más que un nuevo elemento de ayuda para el trabajo no tan sólo del piloto, sino de todo el personal relacionado de alguna manera con la navegación, desde la oficina hidrográfica hasta el propio armador. La planificación de la navegación y la manera de llevar la derrota son tareas muy propias del piloto. En la práctica su trabajo no lo desarrollará en una mesa de cartas, sino que sobre el teclado de un computador, pero en esencia el arte de navegar seguirá siendo terreno exclusivo del señor piloto.


Los componentes de la navegación electrónica
Para acercar los conceptos técnicos al entorno del usuario, sin que ello nos conduzca abruptamente a complicar el léxico, comenzaremos por decir que: la navegación electrónica fue creada para dar solución a los problemas del piloto, es decir, permitir que éste navegue en forma continua, exacta y con permanente disponibilidad de la información más actual vigente. Para que esto sea efectivamente así hay varios componentes, sin los cuales, como sistema, no funciona; o si lo hace será con sus capacidades disminuidas. A continuación, pasaremos a explicar cada uno de ellos:
"Carta Náutica Electrónica (CNE)".
Es el componente base, el combustible que pone en marcha el sistema. La Organización Marítima
Internacional (OMI) reconoce como tal a la base de datos, estandarizada tanto en contenido como en estructura y formato, que es editada para ser usada con un SIVCE, por una oficina hidrográfica oficial de gobierno. La CNE contiene toda la información necesaria para la seguridad a la navegación, pudiendo contener también información adicional que pueda ser considerada como necesaria para una navegación segura (por ejemplo: información complementaria del derrotero del área, de la lista de faros, etc.). También la CNE puede contener además información dinámica como vientos, mareas y corrientes, que el SIVCE debe ser capaz de desplegar.
Un dato importante a tener en consideración es que la data contenida en una CNE es inalterable, razón por la cual el sistema visualizador (SIVCE) toma dichos datos y, a partir de ellos, genera lo que se ha llamado la Carta Náutica Electrónica de Sistema (CANESI). Lo anterior se cumple incluso cuando es necesario actualizar la carta por el Boletín de Noticias a los Navegantes.

"Sistema de Información y Visualización de la Carta Náutica Electrónica (SIVCE)".
En inglés, Electronic Chart Display and Information System (ECDIS). La Convención SOLAS de
1974 definió lo que hoy en día se conoce como carta náutica actualizada. Este es un sistema de información de navegación que permite cumplir con la regulación SOLAS de llevar en el puente de mando un juego completo de cartas actualizadas para la navegación. En la práctica es un computador, con los adecuados arreglos de respaldo, que despliega la información seleccionada desde una base de datos interna generada por el mismo equipo, integrando los datos de la carta con las demás señales que provienen de los distintos equipos y sensores de ayuda a la navegación, para asistir al marino en la planificación y monitoreo de sus rutas. Adicionalmente, puede desplegar información relacionada con navegación, siempre que ello sea requerido.
La información de la carta puede complementarse con la imagen del radar, hecho que enriquece enormemente las capacidades del equipo y, por ende, mejora la seguridad, en especial ante situaciones adversas, como es, por ejemplo, la navegación con baja visibilidad.
Finalmente, es preciso aclarar que, tanto la OHI como la OMI, han reconocido el legítimo requerimiento de cierto tipo de usuarios (generalmente, navegantes de embarcaciones pequeñas como yates o lanchas de recreo) para utilizar la información cartográfica digital en los llamados "Sistemas de
Cartas Electrónicas (SCE)", a los cuales no les son aplicables las normas y aptitudes que sí se les exigen a los SIVCE, puesto que las cartas que aquellos equipos despliegan no son equivalentes legales a las cartas de papel.
"Sistema de Posicionamiento Global Diferencial (DGPS)".
Esta es una técnica de posicionamiento basada en el Sistema de Posicionamiento Global (GPS), que consiste en una constelación de satélites manejados por el Departamento de Defensa de los Estados
Unidos de América, diseñada para posicionar puntos fijos y receptores móviles en tierra, mar y aire.
La técnica diferencial fue desarrollada para dar mayor precisión a la posición que se sabe viene con un error aleatorio introducido a los satélites, en la forma del código SA (Selective Availability), y compensar los errores propios del sistema. Esta técnica consiste en la medición continua de coordenadas GPS en una estación instalada en tierra que transmite en forma continua a receptores móviles o fijos. Necesariamente, entonces, el buque debe poseer un equipo GPS equipado para recibir la señal de corrección desde tierra, y debe por supuesto existir una red de antenas transmisoras, distribuidas a lo largo de la costa para permitir una navegación continua y con plena cobertura.
Si bien es cierto que la navegación puede ser materializada por el buque empleando un GPS absoluto, es preciso tener en consideración que hacerlo de esta manera es desaprovechar las potencialidades de un sistema que ha sido creado para entregar al navegante la mayor automatización y exactitud en su posición, en tiempo real.
"Servicio de Actualización de Cartas Náuticas Electrónicas (SACNE)".
Para una navegación tranquila, el marino precisa de las oportunas actualizaciones a su cartapacio. Esta afirmación es tan válida para la carta de papel como para la electrónica, por lo cual, dentro del ambiente digital, lo lógico es que el mensaje de actualización sea también digital. A medida que la navegación electrónica se ha ido difundiendo, los usuarios han constatado, a veces en forma no muy agradable que, lo que se les ha ofrecido como data oficial electrónica apta para navegación, en la práctica no lo es, dado que, mientras no exista un servicio regular de actualizaciones, no es prudente hablar de que existe a bordo un sistema de navegación electrónica seguro y reconocido como "oficial".
Las actualizaciones pueden materializarse en disquetes o mensajes recibidos por vía Internet. Respecto a esto es preciso señalar que ciertos distribuidores de data electrónica promocionan la actualización mediante el reemplazo de la carta completa, contenida en un CD. En propiedad esto es reconocido internacionalmente como una nueva edición de la carta y, por lo tanto, deja de ser una actualización de la carta original.
"Carta Náutica Electrónica de Sistema (CANESI)".
La integración de todos los elementos anteriores da forma a un quinto concepto, que los globaliza: la
Carta Náutica Electrónica de Sistema (CANESI), castellanización de la sigla SENC, que en inglés significa System Electronic Navigational Chart. Conforme con la definición internacionalmente aceptada, este sistema corresponde a la base de datos resultante de las transformaciones que el ECDIS efectúa a la carta náutica electrónica, más sus correspondientes actualizaciones por medios apropiados y otros datos que pueden ser incorporados por el usuario. Es esta base de datos la que, en rigor, es accesada por el SIVCE para la generación de las pantallas de despliegue y otras funciones propias de la navegación. Estrictamente hablando, este es el equivalente de una carta de papel actualizada.
Importancia de cada uno de sus componentes

Para explicar mejor cómo trabajan los componentes, haremos una analogía con el frontis de un templo antiguo compuesto por cuatro columnas sobre cuyos capiteles se apoya una cornisa (Ver Fig.

1). Cada columna representa uno de los componentes que, en su conjunto, sostiene a la Carta Náutica
Electrónica de Sistema (CANESI); es así como las columnas centrales, de un grosor mayor, corresponden a los conceptos de SIVCE y CNE, los que entregan el soporte fundamental al conjunto.
Por su parte, los conceptos de DGPS y SACNE, conforman las columnas laterales, con su base, fuste y capitel de menor grosor; dando un soporte que de ninguna manera sostendría por sí sola la construcción. En la práctica lo que se produce es una integración de todas estas informaciones dentro del SIVCE, conformándose una base de datos, que pasa a ser lo que el marino concretamente utiliza.
Esta base de datos o CANESI, la ubicaremos como cornisa, para sobre ella integrar luego los otros elementos de ayuda a la navegación.





Figura 1. La Carta Náutica Electrónica de Sistema.



Conforme con lo explicado anteriormente, tenemos que, si eliminamos las columnas centrales que son aquellas de mayor grosor (CNE y SIVCE), la estructura se derrumba, dado que las restantes columnas (DGPS y SACNE) no son lo suficientemente firmes como para sostener la edificación (Ver Fig. 2).
En este caso cabría la pregunta: ¿Qué fin tendría tener un sistema de posicionamiento (DGPS) y de actualizaciones (SACNE), si no tenemos datos que actualizar, o por otro lado no podemos ver tales datos?


  

Figura 2. El DGPS y el SACNE, por sí solos no son capaces de sostener el sistema.



Ahora, dejando sólo las columnas CNE y SIVCE, la cornisa se sostiene (Ver Fig. 3), pero se ve desmejorada en su aspecto general, más aun si la comparamos con la obra completa de la Fig. 1.



Figura 3. Teniendo sólo la CNE y el SIVCE, el sistema se sostiene, pero, no tiene la solidez e integridad de la obra completa.



Veamos ahora el sistema con todos sus componentes; para ello agregaremos a la edificación un coronamiento, a modo de friso, compuesto por todas las ayudas a la navegación del puente de mando, como son: el radar, girocompás, corredera, ecosonda, anemómetro y otros (Ver Fig. 4). Si sacamos el coronamiento de la cornisa, esta sigue siendo tal; la única diferencia es que sería menos bella — arquitectónicamente hablando, claro está. En otras palabras, los mencionados sensores complementan el sistema, pero no son vitales para su funcionamiento. Para finalizar, diremos que toda esta edificación debe poseer cimientos sólidos ya que de otra forma no se sostendría. Tales cimientos representan a los servicios hidrográficos que proporcionan los datos (CNE y SACNE) y a las empresas privadas, que proveen equipos y servicios (columnas DGPS y SIVCE).



Figura 4: Configuración completa que da vida a la Carta Náutica Electrónica de Sistema.

Conclusiones

Conforme con lo expuesto podemos concluir que la navegación electrónica está compuesta por elementos funcionales que se subdividen en primarios, secundarios y complementarios:

Elementos primarios: la Carta Náutica Electrónica (CNE) y el Sistema de Visualización de Cartas Náuticas Electrónicas (SIVCE)

Elementos secundarios: el Sistema de Posicionamiento Global Diferencial (DGPS) y el Sistema de Actualización de la Carta Náutica Electrónica (SACNE).

- Elementos complementarios: radar, ecosonda, girocompás, corredera y otros.
La clasificación anterior no pretende más que aclarar los aspectos básicos que permitan a los usuarios relacionarse de mejor manera con este nuevo concepto de navegación electrónica. En la práctica, el marino podrá navegar óptimamente sólo si logra integrar todos estos elementos en el equipo visualizador de cartas electrónicas que disponga en su puente de mando; cualquier otra configuración distinta a la expuesta, degradará su sistema, convirtiéndolo en un pseudo-navegador electrónico. Por el contrario, la configuración tal cual ha sido expuesta precedentemente, pone a disposición del piloto una herramienta de trabajo de incalculable valor, que puede y debe ser su mejor aliado en el puente de mando. Lo anterior, siempre y cuando se la aproveche con todas sus capacidades, para lo cual, el primer paso requiere de que los protagonistas estelares de este conjunto
-los marinos- dominen cabalmente el léxico y sus implicancias. Esperamos, con los conceptos vertidos en el presente artículo, estar contribuyendo concretamente al más rápido desarrollo de la navegación electrónica a nivel nacional, por la vía de la educación.
Finalmente, es importante hacer hincapié en la diferencia que podrá haber detectado el lector entre los conceptos que aquí se describieron con respecto a los que se aluden en la publicación "Navegación Electrónica: Elementos", editada por el SHOA en 1998. Allí se hace referencia a un triángulo, compuesto por el ECDIS, el DGPS y la CNE. No obstante, tal configuración es esencialmente correcta, entendiendo que son los elementos básicos que constituyen la navegación electrónica, la práctica ha demostrado que, sin las actualizaciones, el sistema no constituye una solución lo suficientemente integral para el servicio a bordo, por lo cual es ineludible dejar de considerarlo como uno de los elementos base de toda esta nueva tecnología.
En un próximo artículo desarrollaremos con más detalle los diferentes tipos y formatos de cartas electrónicas existentes en el mercado.
Cesar Augusto Suarez. CI 17.394.384
CRF

REDES LOCALES INALÁMBRICAS


REDES LOCALES INALÁMBRICAS

Hasta ahora más promesa que realidad, las redes locales inalámbricas no han sabido o podido conquistar el mercado. Aunque con un gran nivel de aplicabilidad a distintos escenarios donde el cable resulta inadecuado o imposible, la falta de estándares y sus reducidas prestaciones en cuanto a velocidad han limitado tanto el interés de la industria como de los usuarios. La aparición, sin embargo, de la norma IEEE 802.11 podría suponer una reactivación del mercado, al introducir un necesario factor de estabilidad e inter-operatividad imprescindible para su desarrollo. Y ya se trabaja para conseguir LAN inalámbricas a 10 Mbps.

Una red de área local por radio frecuencia o WLAN (Wireless LAN) puede definirse como una red local que utiliza tecnología de radiofrecuencia para enlazar los equipos conectados a la red, en lugar de los cables coaxiales o de fibra óptica que se utilizan en las LAN convencionales cableadas, o se puede definir de la siguiente manera: cuando los medios de unión entre sus terminales no son los cables antes mencionados, sino un medio inalámbrico, como por ejemplo la radio, los infrarrojos o el láser.


  


La tecnología basada en microondas se puede considerar como la más madura, dado que es donde se han conseguido los resultados más claros. La basada en infrarrojos, por el contrario, se encuentra de momento menos desarrollada, las distancias que se cubren son sensiblemente más cortas y existen aún una importante serie de problemas técnicos por resolver. Pese a ello, presenta la ventaja frente a las microondas de que no existe el problema de la saturación del espectro de frecuencias, lo que la hace tremendamente atractiva ya que se basa en un "espacio libre" de actuación.

Las WLAN han surgido como una opción dentro de la corriente hacia la movilidad universal en base a una filosofía "seamless" o sin discontinuidades, es decir, que permita el paso a través de diferentes entornos de una manera transparente. Para ser considerada como WLAN, la red tiene que tener una velocidad de transmisión de tipo medio (el mínimo establecido por el IEEE 802.11 es de 1 Mbps, aunque las actuales tienen una velocidad del orden de 2 Mbps), y además deben trabajar en el entorno de frecuencias de 2,45 GHz.


  


La aparición en el mercado de los laptops y los PDA (Personal Digital Assistant), y en general de sistemas y equipos de informática portátiles es lo que ha generado realmente la necesidad de una red que los pueda acoger, o sea, de la WLAN. De esta manera, la WLAN hace posible que los usuarios de ordenadores portátiles puedan estar en continuo movimiento, al mismo tiempo que están en contacto con los servidores y con los otros ordenadores de la red, es decir, la WLAN permite movilidad y acceso simultáneo a la red.

En una LAN convencional, cableada, si una aplicación necesita información de una base de datos central tiene que conectarse a la red mediante una estación de acogida o "docking station", pero no puede estar en movimiento continuo y libre. La WLAN puede ser autocontenida o bien puede actuar como una extensión de la red de cable Ethernet o Token-Ring.

Ventajas y Desventajas
Las principales ventajas que presentan las redes de este tipo son su libertad de movimientos, sencillez en la reubicación de terminales y la rapidez consecuente de instalación. La solución inalámbrica resuelve la instalación de una red en aquellos lugares donde el cableado resulta inviable, por ejemplo en edificios históricos o en grandes naves industriales, donde la realización de canaletas para cableado podría dificultar el paso de transportes, así como en situaciones que impliquen una gran movilidad de los terminales del usuario o la necesidad de disponer de vías alternativas por motivos de seguridad.



 



Los inconvenientes que tienen las redes de este tipo se derivan fundamentalmente de encontrarnos en un periodo transitorio de introducción, donde faltan estándares, hay dudas que algunos sistemas pueden llegar a afectar a la salud de los usuarios, no está clara la obtención de licencias para las que utilizan el espectro radioeléctrico y son muy pocas las que presentan compatibilidad con los estándares de las redes fijas.


Lenta evolución
A pesar de su importancia, desde un punto de vista tecnológico y estratégico (el paso de la telefonía móvil a la computación móvil, las perspectivas de un multimedia móvil o la banda ancha en el contexto móvil), el mercado de WLAN ha evolucionado muy lentamente, sin obedecer a las expectativas generadas en los últimos años, que hablaban de importantes crecimientos de negocio. Esto se ha debido, entre otros motivos, a los propios problemas que siempre conlleva el nacimiento de una tecnología: los desequilibrios entre la oferta y la demanda y la debilidad del modelo de relaciones, asociado, los problemas de excelencia de la propia tecnología (las prestaciones de los productos o servicios), los precios, normalmente elevados, y la ausencia de normas.
Sin embargo, parece que ahora el panorama podría cambiar realmente. Se finalizaron los trabajos relativos a la norma IEEE 802.11 para redes locales inalámbricas, con lo cual se tiene ya una norma que introduce un factor de estabilidad e interoperatividad. En este sentido es de presumir que la actitud de espera mantenida por la industria hasta ahora respecto a estas tecnologías, que genera un retraimiento general tanto de la oferta como de la demanda, quedará considerablemente debilitada. Además, la existencia de una normativa coherente constituye un factor importante para su desarrollo debido a la gran cantidad de técnicas, tecnologías y normas existentes en el ámbito de las comunicaciones móviles y la consiguiente complejidad inherente a la universalidad en las comunicaciones. En este contexto, la norma ayuda a la tecnología a encontrar su posición en el mercado, pues se trata de tecnologías fuertemente sensibles a la estandarización y la regulación.
La norma recientemente publicada IEEE 802.11 no está exenta de cierta polémica. Algunos sectores argumentan que el enfoque de esta norma limita las prestaciones y las posibilidades de mejora de la tecnología, limitaciones que impiden la generación de soluciones potentes en ancho de banda como el soporte a multiaplicaciones concurrentes.



 



Otros argumentos se refieren a la ausencia de esquemas de modulación avanzados como QAM (Quadrature Amplitude Modulation) o a problemas de interoperatividad entre sistemas basados en esquemas DS (Direct Sequence) y en FH (Frequency Hopping). En cualquier caso, es realmente previsible una mejora notable de las prestaciones y de los precios, lo que unido a actuaciones como las del recientemente constituido Wireless LAN Interoperability Forum para promover y ayudar a verificar y certificar la inter-operatividad de productos, ha generado predicciones en torno a crecimientos anuales del 45 por ciento, hasta alcanzar 500 millones de dólares en el año 2000. De todas formas, lo que sí es indudable es que el mercado WLAN, aunque con sus propias peculiaridades, va a seguir la misma línea que el mercado de las comunicaciones móviles en general, fundamentalmente porque se tiende a la unificación de los sistemas para obtener un sistema universal en el que la WLAN es un importante eslabón. En este sentido se puede decir que, en términos generales, se espera un crecimiento más bien importante para las comunicaciones móviles o "wireless", desde un punto de vista global para los próximos cinco años. La situación frente al cable se puede estimar más bien de complemento, apoyo o cooperación que de pura competencia, por lo menos a medio plazo. Esto es debido fundamentalmente a que, desde un punto de vista puramente técnico y de momento, parece difícil conseguir la velocidad/ancho de banda que proporcionan las soluciones basadas en cable. A esto hay que añadir los importantes movimientos que se están produciendo en la industria del cable para hacerse con parcelas importantes de mercado hacia una tecnología multimedia interactiva. Aparece la TV por cable con sus servicios asociados conocidos como la banda ancha residencial que está dando lugar a que se hable ya de las autopistas del cable, un mercado también emergente y, por tanto, no exento de riesgos pero que ofrece perspectivas realmente importantes.

Los esfuerzos en el ámbito de la radiofrecuencia también se orientan a conseguir este multimedia interactivo al que se asociaría, lógicamente, la ventaja inherente a este tipo de comunicaciones es la movilidad. Es interesante citar un proyecto en esta línea, Teledesic, un sistema basado en una constelación de satélites LEO para proporcionar servicios de banda ancha. El hacer un estudio para la predicción de la evolución de estas tecnologías cae, obviamente, fuera del contexto de este informe por su magnitud y complejidad, pero, sin embargo, sí se puede apuntar como una realidad fuera de discusión que la tecnología basada en radiofrecuencia, aunque sea realmente atractiva por el factor de la movilidad asociada, por otra parte es más compleja que la tecnología del cable, porque el entorno en el que se desarrolla la radiofrecuencia, es decir, el espacio libre, es cambiante, sujeto a factores externos al propio sistema de transmisión, vulnerable y, consecuentemente, difícil de predecir y controlar lo que genera un factor de incertidumbre en este contexto que no existe en el cable.
Además la tecnología radio no tiene el "background" histórico del cable, lo que también ayuda a aumentar las dificultades. Sin embargo, la existencia de dificultades no constituye un factor absolutamente decisivo para predecir la evolución de un proyecto o tecnología, sino que estos factores se apoyan más bien en la excelencia de la planificación, estrategia y gestión de los trabajos, así como del equipo humano asociado.


18 años de historia
El origen de las LAN inalámbricas (WLAN) se remonta a la publicación en 1979 de los resultados de un experimento realizado por ingenieros de IBM en Suiza, consistía en utilizar enlaces infrarrojos para crear una red local en una fábrica. Estos resultados, publicados en el volumen 67 de los Proceeding del IEEE, puede considerarse como el punto de partida en la línea evolutiva de esta tecnología.
Las investigaciones siguieron adelante tanto con infrarrojos como con microondas, donde se utilizaba el esquema del "spread-spectrum"(frecuencias altas), siempre a nivel de laboratorio. En mayo de 1985, y tras cuatro años de estudios, el FCC (Federal Communications Comission), la agencia federal del Gobierno de Estados Unidos encargada de regular y administrar en materia de telecomunicaciones, asignó las bandas IMS (Industrial, Scientific and Medical) 902-928 MHz, 2,400-2,4835 GHz, 5,725-5,850 GHz a las redes inalámbricas basadas en "spread-spectrum". IMS es una banda para uso comercial sin licencia: es decir, el FCC simplemente asigna la banda y establece las directrices de utilización, pero no se involucra ni decide sobre quién debe transmitir en esa banda.
La asignación de una banda de frecuencias propició una mayor actividad en el seno de la industria: ese respaldo hizo que las WLAN empezara a dejar ya el laboratorio para iniciar el camino hacia el mercado. Desde 1985 hasta 1990 se siguió trabajando ya más en la fase de desarrollo, hasta que en mayo de 1991 se publicaron varios trabajos referentes a WLAN operativas que superaban la velocidad de 1 Mbps, el mínimo establecido por el IEEE 802 para que la red sea considerada realmente una LAN.
Confluencia tecnológica
En este contexto, la previsión más realista, que también podría ser tachada de conservadora, apunta a una confluencia de ambas tecnologías: una red en la que coexistirá la radio y el cable y que, incluso la dualidad/antagonismo entre cable y radio aparecerá como algo transparente al usuario en el sentido de que sólo percibirá "la red", una red sin costuras en la que el cable y el radio convivirán para proporcionar cada una de las partes sus puntos fuertes, complementándose para conseguir soluciones óptimas en cada entorno.

En definitiva, precio, prestaciones y normas son los tres factores que, combinados, determinarán realmente la evolución del mercado de las WLAN: para que estos productos tengan el éxito necesario o lo que es lo mismo, para hablar de crecimientos desde una posición realista. Las WLAN tienen que presentar la misma capacidad y calidad de servicio al usuario que sus homólogas cableadas o, por lo menos, si no la misma, comparable. Se requiere además un precio accesible y unas normas claras y operativas que no supongan una barrera a la innovación y que contribuyan a favorecer la interoperatividad.
De momento, las prestaciones de las WLAN se encuentran bastante por debajo de sus homólogas cableadas. Las WLAN trabajan a una décima parte de la velocidad de las LAN convencionales, entre 1,5 y 2 Mbps. En particular, la mayor parte de fabricantes afirman haber conseguido velocidades de 2 Mbps en la banda de 2,45 GHz con una filosofía Ethernet. El próximo hito lo sitúan en 10 Mbps en base a mejoras de carácter incremental.
En lo que se refiere a este aspecto de una evolución de carácter incremental es importante destacar que se está observando actualmente una tendencia que, en algún momento, podría suponer una ruptura de la evolución de la tecnología de redes locales inalámbricas.
Cuando el modelo evolutivo de la tecnología está fuertemente marcado por el "technology push", es decir, cuando son los avances tecnológicos los que generan mercados, el modelo puede presentar discontinuidades y producirse rupturas con las secuencias tecnológicas anteriores correspondientes a un modelo evolutivo lineal, caracterizado por avances incrementales motivados por una preponderancia del "market pull". Esta ruptura vendría dada por la tecnología ATM, con la que se podrían llegar a conseguir, según parece, hasta 20 Mbps. Actualmente, existen ya proyectos en curso sobre ATM por radio todavía en el estadio de investigación.



Normalización
En 1990, en el seno de IEEE 802, se forma el comité IEEE 802.11, que empieza a trabajar para tratar de generar una norma para las WLAN. Pero no es hasta 1994 cuando aparece el primer borrador.
En 1992 se crea Winforum, consorcio liderado por Apple y formado por empresas del sector de las telecomunicaciones y de la informática para conseguir bandas de frecuencia para los sistemas PCS (Personal Communications Systems). En ese mismo año, la ETSI (European Telecommunications Standards Institute), a través del comité ETSI-RES 10, inicia actuaciones para crear una norma a la que denomina HiperLAN (High Performance LAN) para, en 1993, asignar las bandas de 5,2 y 17,1 GHz. En 1993 también se constituye la IRDA (Infrared Data Association) para promover el desarrollo de las WLAN basadas en enlaces por infrarrojos.
En 1996, finalmente, un grupo de empresas del sector de informática móvil (mobile computing) y de servicios forman el Wireless LAN Interoperability Forum (WLI Forum) para potenciar este mercado mediante la creación de un amplio abanico de productos y servicios interoperativos. Entre los miembros fundadores de WLI Forum se encuentran empresas como ALPS Electronic, AMP, Data General, Contron, Seiko Epson y Zenith Data Systems.
Del Comité de Normalización de Redes Locales (IEEE 802) del Instituto de Ingenieros Eléctricos, IEEE de Estados Unidos se puede entonces destacar las normas siguientes: · 802.3 CSMA/CD (ETHERNET) · 802.4 TOKEN BUS · 802.5 TOKEN RING · REDES METROPOLITANAS
Por otro lado, el Instituto Americano de Normalización, (ANSI), ha desarrollado unas especificaciones para redes locales con fibra óptica, las cuales se conocen con el nombre de FDDI, y es obre del Comité X3T9.5 del ANSI. La última revisión del estándar FDDI, llamada FDDI-II, ha adecuado la norma para soportar no sólo comunicaciones de datos, sino también de voz y video.
Para las aplicaciones de las redes locales en el entorno de la automatización industrial, ha surgido el MAP (Manufacturing Automation Protocol), apoyado en la recomendación 802.4 y para las aplicaciones en el entorno de oficina surgió el TOP (Technical and Office Protocol), basado en la norma 802.3


Aplicaciones
Actualmente, las redes locales inalámbricas (WLAN) se encuentran instaladas mayoritariamente en algunos entornos específicos, como almacenes, bancos, restaurantes, fábricas, hospitales y transporte. Las limitaciones que, de momento, presenta esta tecnología ha hecho que sus mercados iniciales hayan sido los que utilizan información tipo "bursty" (períodos cortos de transmisión de información muy intensos seguidos de períodos de baja o nula actividad) y donde la exigencia clave consiste en que los trabajadores en desplazamiento puedan acceder de forma inmediata a la información a lo largo de un área concreta, como un almacén, un hospital, la planta de una fábrica o un entorno de distribución o de comercio al por menor; en general, en mercados verticales.
Otras aplicaciones, las primeras que se vislumbraron, más bien de un carácter marginal debido a que en un principio no se captaba el potencial y la capacidad real de las WLAN, se refieren a la instalación de redes en lugares donde es difícil o compleja la instalación de una LAN cableada, como museos o edificios históricos, o bien en lugares o sedes temporales donde podría no compensar la instalación de cableado.
El previsible aumento del ancho de banda asociado a las redes inalámbricas y, consecuentemente, la posibilidad del multimedia móvil, permitirá atraer a mercados de carácter horizontal que surgirán en nuevos sectores, al mismo tiempo que se reforzarán los mercados verticales ya existentes. La aparición de estos nuevos mercados horizontales está fuertemente ligada a la evolución de los sistemas PCS (Personal Communications Systems), en el sentido de que la base instalada de sistemas PCS ha creado una infraestructura de usuarios con una cultura tecnológica y hábito de utilización de equipos de comunicaciones móviles en prácticamente todos los sectores de la industria y de la sociedad.

Esa cultura constituye el caldo de cultivo para generar una demanda de más y más sofisticados servicios y prestaciones, muchos de los cuales han de ser proporcionados por las WLAN. De hecho, según datos de la CTIA (Celular Telephone Industry Associations), los clientes de los proveedores de servicios por radio se muestran en general satisfechos con los servicios recibidos, pero esperan más tanto en términos de servicio como de precio, tanto en el contexto celular como PCS.


Soluciones propietarias


Otro de los factores que ha podido influir de forma negativa en la introducción de estas tecnologías ha sido la falta de un estándar que determine su implementación. Así, durante los últimos años los diferentes fabricantes han ido desarrollando sus propias soluciones, utilizando frecuencias y tecnologías muy distintas y normalmente incompatibles. Por último, y aunque no se deben comparar entre sí uno y otro tipo de redes dado su diferente nivel de prestaciones, es inevitable que se tienda a comparar sus precios, por lo que si a todo lo anterior unimos el mayor coste inicial de una red inalámbrica respecto al equivalente de una red de cable, tendremos una idea más clara de cuáles han sido las principales razones por las que la introducción de este tipo de productos no ha sido tan rápida como en un principio se esperaba.



A pesar de todo esto, el crecimiento del mercado de redes inalámbricas, tanto mundial como europeo, ha sido realmente espectacular durante los últimos cuatro años, en los que ha experimentado crecimientos anuales superiores al cien por cien, tanto en volumen de facturación como en número de conexiones. Este crecimiento ha sido paralelo, y se debe, en su mayor parte, al auge experimentado por el mercado de los PC portátiles, para los que el empleo de una red inalámbrica cobra pleno sentido.
Resulta curioso observar que mientras el crecimiento en países como Francia, Reino Unido, Portugal o los países Nórdicos supera incluso los porcentajes anteriormente citados, el desarrollo de este mercado en España ha sido hasta la fecha mucho más lento. La causa habría que buscarla quizá en la falta de conocimiento de este tipo de tecnologías; quizá en que los presupuestos para tecnologías de información, al ser inferiores a la media europea, hacen al mercado español más sensible a los precios; o quizá en que en España siempre han sido más conservadores a la hora de emplear tecnologías de radio.




Síntesis de cuatro técnicas existentes

 

Infrarrojo


Los infrarrojos son ondas electromagnéticas que se propagan en línea recta, siendo susceptibles de ser interrumpidas por cuerpos opacos. Su uso no precisa licencias administrativas y no se ve afectado por interferencias radioeléctricas externas, pudiendo alcanzar distancias de hasta 200 metros entre cada emisor y receptor.

InfraLAN es una red basada en infrarrojos compatible con las redes Token Ring a 4Mbps, pudiendo utilizarse independientemente o combinada con una red de área local convencional


Radio UHF


Las redes basadas en equipos de radio en UHF necesitan para su instalación y uso una licencia administrativa. Tienen la ventaja de no verse interrumpida por cuerpos opacos, pudiendo salvar obstáculos físicos gracias a su cualidad de difracción.

WaveLAN es una red inalámbrica de NCR que utiliza las frecuencias de 902-928 Mhz en Estados Unidos, aunque en Europa ha solicitado la concesión de otras frecuencias, ya que esta banda está siendo utilizada por la telefonía móvil. Esta red va a 2 Mbps, y tiene una cobertura de 335 metros. Puede utilizarse de forma independiente o conectada a una red Novell convencional (Arcnet, Token Ring o Ethernet)

PureLAN es otra red de este tipo compatible con Novell Netware, LAN Manager, LAN Server y TCP/IP. Va a 2 Mbps y tiene una cobertura de 240 metros.


Microondas


Las microondas son ondas electromagnéticas cuyas frecuencias se encuentran dentro del espectro de las super altas frecuencias, SHF, utilizándose para las redes inalámbricas la banda de los 18-19 Ghz. Estas redes tienen una propagación muy localizada y un ancho de banda que permite alcanzar los 15 Mbps.

La red Rialta de Motorola es una red de este tipo, la cual va a 10 Mbps y tiene un área de cobertura de 500 metros.


LASER


La tecnología láser tiene todavía que resolver importantes cuestiones en el terreno de las redes inalámbricas antes de consolidar su gran potencial de aplicación.

Hoy en día resulta muy útil para conexiones punto a punto con visibilidad directa, utilizándose fundamentalmente en interconectar segmentos distantes de redes locales convencionales (Ethernet y Token Ring). Es de resaltar el hecho de que esta técnica se encuentre en observación debido al posible perjuicio para la salud que supone la visión directa del haz. Como circuitos punto a punto se llegan a cubrir distancias de hasta 1000 metros, operando con una longitud de onda de 820 nanómetros.



Cesar Augusto Suarez. CI 17.394.384
CRF